YASMIN - Advertencias

Observaciones generales: En este prospecto se describen varias situaciones en las que se debe dejar de tomar la píldora, o que pueden disminuir su seguridad. En tales situaciones, no se deben tener relaciones sexuales o se deben tomar precauciones anticonceptivas no hormonales adicionales, p.ej., usar un condón u otro método de barrera. No utilice los métodos del ritmo o de la temperatura. Estos métodos pueden no ser seguros, ya que la píldora altera los cambios normales de temperatura y moco cervical que tienen lugar durante el ciclo menstrual. YASMIN, como todas las píldoras anticonceptivas, no protege contra la infección por VIH (SIDA) ni contra ninguna otra enfermedad de transmisión sexual. Antes de comenzar a usar YASMIN: Si la píldora combinada se usa en presencia de cualquiera de las situaciones enumeradas a continuación, usted debe ser mantenida en estrecha observación. Su médico puede explicarle esto. Por lo tanto, si presenta cualquiera de estas situaciones, comuníqueselo a su médico antes de comenzar a usar YASMIN. Usted fuma. Tiene diabetes. Tiene exceso de peso. Tiene la presión sanguínea alta. Tiene alteración valvular cardiaca o determinada alteración del ritmo cardiaco. Tiene inflamación en las venas (flebitis superficial). Tiene venas varicosas. Cualquier familiar directo ha tenido una trombosis, un ataque cardiaco o cerebrovascular. Padece jaquecas. Padece epilepsia. Presenta un aumento del nivel de potasio en sangre (p. ej., producido por problemas renales) y además toma diuréticos que pueden hacer que aumente el potasio en sangre (pregunte a su médico). Usted o algún familiar directo tiene o ha tenido niveles sanguíneos altos de colesterol o triglicéridos (sustancias grasas). Algún familiar directo ha tenido cáncer de mama. Tiene enfermedad hepática o de la vesícula biliar. Tiene enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa (enfermedad inflamatoria crónica del intestino). Tiene lupus eritematoso sistémico (LES; una enfermedad que afecta a la piel en todo el cuerpo). Tiene síndrome hemolítico-urémico (SHU; una alteración de la coagulación sanguínea que causa insuficiencia renal). Tiene anemia de células falciformes. Tiene algún problema de salud que se presentó por primera vez o empeoró durante un embarazo o con el uso previo de hormonas sexuales (p. ej., Pérdida de audición, una enfermedad metabólica denominada porfiria, una enfermedad de la piel llamada herpes gestacional, una enfermedad neurológica llamada corea de Sydenham). Tiene o ha tenido cloasma (parches de pigmentación pardo-amarillenta en la piel, especialmente de la cara); si es así, evite la exposición excesiva al sol o a la radiación ultravioleta. Tiene una enfermedad denominada angioedema hereditario; los estrógenos externos pueden inducir o exacerbar los síntomas del angioedema. Usted debe consultar a su médico de inmediato si experimenta síntomas de angioedema tales como hinchazón de la cara, lengua y/o faringe y/o dificultad para deglutir o urticaria junto con dificultad para respirar. Si alguna de las situaciones anteriores se presenta por primera vez, reaparece o empeora mientras usa la píldora, debe consultar a su médico. La píldora y la trombosis: Trombosis es la formación de un coágulo sanguíneo que puede ocluir un vaso. La trombosis se presenta a veces en las venas profundas de las piernas (trombosis venosa profunda). Si este coágulo se desprende de las venas donde se ha formado, puede alcanzar y ocluir las arterias de los pulmones, causando el llamado "embolismo pulmonar". La trombosis venosa profunda es algo poco frecuente. El riesgo de presentar tromboembolismo venoso es más alto durante el primer año en el cual la mujer emplea la píldora. El tromboembolismo venoso puede aparecer tanto si se toma como si no se toma la píldora. También puede presentarse si usted queda embarazada. El riesgo es más alto en las usuarias de la píldora que en las no usuarias, pero no tan alto como durante el embarazo. Los coágulos sanguíneos también pueden producirse, aunque muy raramente, en los vasos sanguíneos del corazón (causando un ataque cardiaco) o del cerebro (causando un accidente cerebrovascular). En casos extremadamente raros, se pueden formar coágulos sanguíneos en hígado, intestino, riñón u ojo. Muy ocasionalmente, la trombosis puede causar complicaciones permanentes graves o puede, incluso, ser fatal. El riesgo de padecer un ataque cardiaco o cerebrovascular aumenta con la edad. También aumenta cuanto más se fume. Cuando use la píldora debe dejar de fumar, especialmente si tiene más de 35 años de edad. Si desarrolla presión sanguínea alta tomando la píldora, es posible que le digan que deje de tomarla. El riesgo de padecer trombosis venosa profunda se incrementa temporalmente como resultado de una operación o inmovilización (por ejemplo, cuando tiene una o las dos piernas enyesadas o con una férula). En las mujeres que usan la píldora el riesgo puede ser todavía más alto. En caso de que la vayan a hospitalizar o a operar, comuníquele a su médico con suficiente antelación que toma la píldora. Su médico puede aconsejarle dejar de tomarla varias semanas antes de la operación o en el momento de la inmovilización. Su médico también le dirá cuándo puede empezar a tomarla de nuevo después de la recuperación. Si observa signos posibles de una trombosis, deje de tomar la píldora y consulte a su médico inmediatamente (ver además "¿Cuándo debe consultar a su médico?"). La píldora y el cáncer: El cáncer de mama se ha diagnosticado algo más frecuentemente en mujeres que toman la píldora que en mujeres de la misma edad que no la toman. Este ligero incremento en el número de diagnósticos de cáncer de mama desaparece gradualmente durante el transcurso de los 10 años siguientes a la interrupción de la píldora. No se sabe si la diferencia es causada por la píldora. Puede deberse a que las mujeres fueron examinadas con más frecuencia, de tal manera que el cáncer de mama se detectó antes. En casos raros, se han observado tumores hepáticos benignos e, incluso más raramente, tumores hepáticos malignos en las usuarias de la píldora. Estos tumores pueden conducir a hemorragias internas. Consulte con su médico inmediatamente si tiene dolor abdominal intenso. El factor de riesgo más importante para el desarrollo del cáncer cervical lo constituye la infección persistente por el virus del papiloma humano. Algunos estudios han señalado que el empleo a largo plazo de la píldora puede contribuír adicionalmente a este aumento del riesgo, pero sigue debatiéndose hasta qué punto este hallazgo es atribuible a otros factores, p. ej., realización periódica de citologías y conducta sexual, incluyendo el uso de anticonceptivos de barrera. La píldora y el embarazo: Las mujeres que están embarazadas, o que piensan que pudieran estarlo, no deben usar YASMIN. Si sospecha que está embarazada mientras emplea YASMIN, debe consultar a su médico cuanto antes. La píldora y la lactancia: El uso de YASMIN no se suele recomendar durante la lactancia. Si desea tomar la píldora durante la lactancia, por favor, consulte a su médico. La píldora y la capacidad de conducir: No se ha observado ningún efecto.