TESTOVIRON DEPOT - Advertencias

Los ancianos tratados con andrógenos pueden tener un riesgo aumentado de desarrollar hiperplasia prostática. Aunque no hay indicaciones claras de que los andrógenos generen realmente carcinoma prostático, éstos pueden fomentar el crecimiento de cualquier carcinoma prostático existente. Por tanto, se ha de excluir el carcinoma prostático antes de empezar un tratamiento con preparaciones de testosterona. Como medida precautoria, se recomiendan exámenes regulares de la próstata en el hombre. La hemoglobina y el hematocrito deben controlarse periódicamente en los pacientes bajo tratamiento a largo plazo con andrógenos para detectar casos de policitemia (ver Reacciones adversas). Se han observado casos de tumores hepáticos benignos y malignos, que pueden ocasionar hemorragia intraabdominal potencialmente mortal, después del uso de Testoviron Depot. Si se presenten molestias abdominales superiores graves, hepatomegalia o signos y síntomas de hemorragia intraabdominal, un tumor hepático debe incluirse en las consideraciones diagnósticas diferenciales. Se ha de tener precaución en los pacientes predispuestos a edema, pues el tratamiento con andrógenos puede ocasionar aumento de la retención de sodio (ver Reacciones adversas). En niños, la testosterona, además de causar masculinización, puede acelerar el crecimiento y la maduración ósea y causar cierre epifisario prematuro, reduciendo así la talla final. Testoviron no debe usarse en la mujer, pues, dependiendo de la sensibilidad individual a los impulsos androgénicos, puede presentar signos de virilización como, p. ej., acné, hirsutismo y cambios en la voz (¡debe prestarse atención especial en aquellas mujeres que hacen uso profesional de la voz cantando o hablando!). Puede potenciarse una apnea del sueño preexistente. Los andrógenos no son adecuados para estimular el desarrollo muscular en individuos sanos ni para aumentar la capacidad física. Como todas las soluciones oleosas, Testoviron Depot tiene que inyectarse exclusivamente por vía intramuscular y muy despacio. La microembolia pulmonar de las soluciones oleosas puede causar signos y síntomas como tos, disnea y dolor torácico. Pueden haber otros signos y síntomas que incluyen reacciones vasovagales como malestar general, hiperhidrosis, mareo, parestesia o síncope. Estas reacciones pueden ocurrir durante o inmediatamente después de la inyección y son reversibles. El tratamiento es normalmente de apoyo, p. ej., administración de oxígeno.