LOVASTATíN - Precauciones y advertencias

Efectos hepáticos: las elevaciones moderadas de las transaminasas séricas que aparecen al inicio de la terapéutica no se acompañan de síntomas y no requieren la interrupción del tratamiento. Se recomienda realizar la prueba de transaminasas antes de comenzar el tratamiento y 4 o 6 meses después, sobre todo en pacientes con pruebas hepáticas anormales. Si los valores se elevaran por encima de tres veces del normal se deberá evaluar el riesgo de continuar con el tratamiento. Efectos musculares: con frecuencia se observa elevación ligera y transitoria de los niveles de CPK (creatinfosfocinasa). Mialgias: si se sospecha o diagnostica miopatía asociada con elevación de CPK deberá interrumpirse el tratamiento. En general estos pacientes recibían tratamientos concomitantes con inmunosupresores (ciclosporina), gemfibrozil o dosis hipolipemiante de ácido nicotínico, por lo que debe evaluarse los beneficios y riesgos del uso de lovastatín con estos fármacos. En pacientes con hipercolesterolemia familiar homocigótica, el lovastatín ha sido menos efectivo, quizá debido a que estos pacientes no tienen receptores para LDL funcionantes. Si bien tiene un moderado efecto hipotrigliceridemiante no está indicado cuando esta patología es la más importante (hiperlipidemias tipo I, IV y V).