LAMOTRIGINA - Precauciones y advertencias

Las sobredosis recomendadas al inicio del tratamiento pueden asociarse con una alta incidencia de rash cutáneo que obliga a la suspensión. La interrupción brusca de lamotrigina puede provocar crisis de rebote, por lo cual se recomienda la reducción de las dosis en etapas durante un período de dos semanas. Administrar con precaución a aquellos pacientes con alteraciones renales, ya que existe una acumulación de los metabolitos de lamotrigina a pesar de que su concentración plasmática es similar a la detectada en pacientes sanos. Como esta droga se metaboliza principalmente en el hígado, se recomienda evitar su uso en pacientes con patologías hepáticas (cirrosis, hepatitis). La lamotrigina no tuvo riesgo genético en el hombre en un amplio número de pruebas de mutagenicidad. Además, estudios en ratas y ratón indicaron que tampoco es carcinogénico. Ensayos realizados en animales mostraron que la lamotrigina no altera la fertilidad ni produce malformaciones fetales. En mujeres embarazadas se recomienda evitar su uso, excepto en aquellos casos en que el beneficio para la madre supera el riesgo potencial para el feto. La lamotrigina pasa a la leche materna en concentraciones del orden del 40%-45% de la concentración plasmática; los lactantes amamantados recibieron dosis equivalentes a 1,06-1,75mg/kg/día sin que se observaran efectos adversos. Los efectos sobre el sistema nervioso central difieren en cada paciente, por ello se recomienda consultar al médico sobre la conveniencia de conducir vehículos durante el tratamiento.