LABETALOL - Precauciones y advertencias

Administrar junto con los alimentos. No administrar a niños ya que no se ha establecido la seguridad y eficacia. En pacientes que estén en tratamiento con otras drogas antihipertensivas, si se va a reemplazar por labetalol se deberá comenzar con una dosis de 100mg dos veces al día, disminuyendo gradualmente la terapia previa. No es aconsejable interrumpir bruscamente la terapia con clonidina o agentes betabloqueantes. En caso de aparición de erupciones cutáneas y/o sequedad de ojos asociadas al fármaco, se aconseja suspender gradualmente la droga, si tal reacción no fuera explicable de otro modo. Como se han observado lesiones hepatocelulares graves, durante la terapia con labetalol, se aconseja realizar controles de la disfunción hepática. No debe utilizarse en pacientes con asma o historia de enfermedad respiratoria obstructiva. Se debe tener especial cuidado en pacientes con insuficiencia cardíaca; en estos casos, se aconseja administrar un glucósido cardiotónico y un diurético antes de iniciar la terapia con labetalol. No es necesario suspender el tratamiento antes de la anestesia. Se aconseja a los pacientes con cardiopatía isquémica no interrumpir bruscamente el labetalol. Sólo debe administrarse en el primer trimestre de embarazo si el beneficio para la madre supera el posible riesgo para el feto. Debe tenerse en cuenta que el labetalol cruza la barrera placentaria y puede bloquear los alfa y beta adrenorreceptores del feto y neonato. Muy raramente se ha descrito distrés perinatal y neonatal (bradicardia, hipotensión, depresión respiratoria, hipoglucemia, hipotermia), pudiendo aparecer un día o dos después del nacimiento. La respuesta a las medidas de sostén (fluidos intravenosos y glucosa) es generalmente rápida. Esto puede estar asociado con la disminución del metabolismo hepático en niños prematuros. No administrar durante la lactancia ya que se excreta por la leche materna.