Prospecto GERO MUCOVIT PLUS

Composición
Cada cápsula blanda contiene: extracto de ginseng 50mg, vitamina A 2.000UI, betacaroteno 1,5mg, vitamina B1 1,5mg, vitamina B2 1,7mg, vitamina B6 2mg, vitamina B12 15mcg, vitamina C 50mg, vitamina D 400UI, vitamina E (a-tocoferol) 10mg, niacinamida 15mg, pantotenato de calcio 5mg, hierro 18mg, calcio 40,1mg, cobre 1,5mg, potasio 4mg, manganeso 2mg, magnesio 10mg, zinc 15mg, ácido fólico 0,5mg, yodo 0,1mg, selenio 15mcg, biotina 0,3mg, excipientes cs.
Propiedades
Los componentes de GERO MUCOVIT® PLUS vitaminas y minerales actúan como intermediarios en el metabolismo de los carbohidratos, lípidos y proteínas de los tejidos del organismo, así como en los ciclos para la generación de energía metabólica, lo que permite mantener un adecuado nivel de funcionamiento de las células del organismo. Contiene extracto de ginseng y dos aminoácidos importantes, L-lisina y L-carnitina. De acuerdo con sus componentes, GERO MUCOVIT® PLUS actúa de la siguiente manera: extracto de ginseng: contiene una mezcla compleja de saponinas denominados ginsenósidos (se han aislado 13 saponinas). Se ha reportado que el extracto de ginseng mejora la resistencia natural y el poder de recuperación del cuerpo. Vitamina A y betacaroteno: esenciales para la función normal de la retina, como retinol se combina con la opsina (el pigmento rojo de la retina) para formar rodopsina (la púrpura visual), que es necesaria para la adaptación de la visión a la oscuridad. También interviene en el desarrollo del hueso, en la función testicular y ovárica, así como en la regulación del crecimiento y diferenciación de los tejidos epiteliales. Adicionalmente, el betacaroteno destruye el oxígeno ionizado y los radicales libres que son generados. Vitamina B1 (tiamina): coenzima esencial para el metabolismo de los carbohidratos, interviene en la descarboxilación oxidativa del piruvato de acetilcoenzima A. Los requerimientos son paralelos al consumo calórico, principalmente de carbohidratos; se absorbe en la primera porción del intestino delgado y se almacena en pequeños depósitos en el músculo. Vitamina B2 (riboflavina): coenzima para flavin-adenina-dinucleótido (FAD) y flavin-mononucleótido (FMN), cuya principal función es el transporte de hidrógeno en los sistemas oxidativos. Grupo de la vitamina B6 está integrado por tres componentes (piridoxina, piridoxal y piridoxamina), los cuales están funcional y metabólicamente vinculados. Estos compuestos se convierten a piridoxal fosfato y, en menor grado, a piridoxina fosfato, cuya principal función está relacionada con el metabolismo de las proteínas y los aminoácidos. Vitamina B12: componente de varias coenzimas, es importante en la síntesis de ácido nucleico, de tal modo que influye en la maduración celular y el mantenimiento de la integridad del tejido nervioso. La vitamina B12 se absorbe en la porción distal del intestino delgado (íleon), siendo esta absorción mediada por glucoproteínas de transporte específico de origen gástrico, denominadas factor intrínseco. Vitamina C: necesario en la formación del colágeno y en la reparación de los tejidos y puede estar involucrado en algunas reacciones de óxido-reducción. Interviene en el metabolismo de nutrientes (fenilalanina, tirosina, ácido fólico, hierro), mediadores químicos (noradrenalina e histamina) y en los sistemas enzimáticos de algunas drogas; interviene en la utilización de carbohidratos; en la síntesis de lípidos, proteínas y carnitina; favorece la función inmune; interviene también en la hidroxilación de la serotonina y en la preservación de la integridad de los vasos sanguíneos. Adicionalmente, favorece la absorción del hierro. Vitamina D: esencial para la absorción y utilización del calcio y el fósforo y en la calcificación normal del hueso. Conjuntamente con las hormonas paratiroidea y la calcitonina, regula las concentraciones de calcio y fósforo en la sangre. Vitamina E (alfa-tocoferol): es considerada un elemento nutricional esencial, aunque su función exacta sea desconocida. Como un antioxidante, en conjunción con el selenio dietético, la vitamina E protege los ácidos grasos poliinsaturados en las membranas celulares y otras estructuras del ataque por radicales libres. Protege los glóbulos rojos contra la hemólisis. La protección contra el daño radical oxígeno, parece ser importante para el desarrollo y la conservación de la función de los nervios y del músculo. La vitamina E puede actuar también como un cofactor en algunos sistemas enzimáticos de nuestro organismo. Niacinamida: es trasformada a difosfopiridina nucleótido (DPN o NAD) y trifosfopiridina nucleótido (NADP), las formas fisiológicamente activas que actúan como coenzimas de numerosas deshidrogenasas; estos nucleótidos son grupos funcionales para los agentes activos de transferencia de electrones en la respiración celular, en la glucólisis y en la síntesis lipídica. Pantotenato de calcio: es la forma viable del ácido pantoténico, precursor de la coenzima A, y es requerida en diversas funciones metabólicas incluyendo el metabolismo de los carbohidratos, proteínas y lípidos. Se usa también en la síntesis de esteroides, porfirinas, acetilcolina y otras sustancias: el ácido pantoténico es necesario en la función epitelial normal. Hierro: componente fundamental de la hemoglobina, se requieren cantidades apropiadas para una eritropoyesis eficaz para que la sangre mantenga su capacidad transportadora de oxígeno a las células, tejidos y órganos. Proporciona una acción similar en la producción de mioglobina. También actúa como cofactor de algunas enzimas esenciales, entre las que se encuentran los citocromos que están involucrados en el transporte de electrones. Necesario en el metabolismo de las catecolaminas y en la función apropiada de los neutrófilos, interviniendo de esta manera en el mecanismo de defensa del organismo. Calcio: esencial en el normal funcionamiento de los sistemas nervioso, muscular y esquelético. También juega un rol importante en el normal funcionamiento del corazón, del riñón, del aparato respiratorio, de la coagulación sanguínea y en la permeabilidad celular y capilar. Ayuda en la regulación y almacenamiento de neurotransmisores y hormonas, en la recaptación y unión de aminoácidos, en la absorción de la vitamina B12 y en la secreción de gastrina. Cobre: incorporado dentro de la ceruloplasmina, que es el mayor acarreador sanguíneo de proteínas; esencial para la formación de tejido conjuntivo, la hematopoyesis y el funcionamiento del sistema nervioso central. Potasio: catión intracelular predominante. Los gradientes intracelulares y extracelulares de calcio son necesarios para la conducción apropiada de los impulsos nerviosos en los tejidos especializados tales como corazón, cerebro y músculo esquelético y para el mantenimiento de la función renal y el balance ácido-básico. Elevadas concentraciones de potasio se necesitan para la realización de numerosas funciones celulares. Es recomendable que se ingiera GERO MUCOVIT® PLUS con alimentos con alto contenido en potasio (melón, yogurt y leche), con poco contenido de grasas (jugo de naranja, plátanos, espinacas, lentejas). Manganeso: activador para algunas enzimas, tal como la polisacárido polimerasa, arginasa hepática, colinesterasa y piruvato carboxilasa. Actúa también como un cofactor en el metabolismo de lípidos, proteínas y carbohidratos. Magnesio: esencial en numerosas reacciones celulares básicas. El magnesio toma parte de los sistemas enzimáticos en especial de las reacciones que requieran ATP; conservación del potencial eléctrico en nervios y las membranas musculares. Existen grandes relaciones entre el magnesio y otros electrolitos, segundos mensajeros, receptores hormonales, secreción y acción de la hormona paratiroidea, metabolismo de la vitamina D y funciones del hueso. Zinc: co-factor para más de cien enzimas y es importante en el metabolismo de los ácidos nucleícos y en la síntesis proteica. Es necesario para el crecimiento, la maduración y el funcionamiento sexual, mejora el apetito, estimula las papilas gustativas y la curación de las heridas. Acido fólico: se tranforma enzimáticamente a ácido tetrahidrofólico, forma co-enzimática que es necesaria para la eritropoyesis normal, para la síntesis de purina y timidilatos, en el metabolismo de aminoácidos como la metionina y la glicina y en el metabolismo de la histidina. Yodo: parte integral de las hormonas tiroideas (tiroxina, triyodotironina), importantes porque comandan el metabolismo corporal. Selenio: conforma la enzima glutation peroxidasa, que facilita la disminución de los peróxidos tisulares por destrucción del peróxido de hidrógeno. Existe una interacción entre el selenio y la vitamina E, en la que ambos son responsables para la disminución de los niveles de peróxidos; desde este punto de vista, el selenio defiende al organismo de la oxidación celular. L-lisina: aminoácido esencial, que se encuentra en muy pequeñas cantidades en las proteínas de los cereales. L-carnitina: interviene en la normal utilización de los lípidos y en la obtención de la energía metabólica. Facilita el ingreso de ácidos grasos de cadena larga en las mitocondrias celulares, en donde se usan durante la oxidación y la producción de energía. También exporta grupos acilos a los organelos subcelulares y de las células a la orina antes que se acumulen en concentraciones tóxicas. Biotina: interviene en el funcionamiento apropiado de las enzimas que transportan unidades de carboxilos y fijan el dióxido de carbono. Se requiere para varias funciones metabólicas entre las que se incluyen la gluconeogénesis, lipogénesis, biosíntesis de ácidos grasos, metabolismo del propionato y en el catabolismo de los aminoácidos de cadena ramificada. Uso recomendado: GERO MUCOVIT® PLUS está indicado en la prevención o en el tratamiento de personas adultas que presentan trastornos por la deficiencia o ausencia de alguno de los suplementos nutricionales de sus componentes. Estos pueden incluir: ingesta inadecuada debido a dietas restrictivas o asociados a disminución del apetito. Enfermedades gastrointestinales, parasitosis crónica, alcoholismo crónico, infecciones agudas y crónicas (en especial aquellas que cursan con alza térmica), enfermedad prolongada o consuntiva, hipertiroidismo, diabetes no controlada, quemaduras. Aumento de los requerimientos energéticos y de la vitalidad en las personas adultas y adultos mayores.
Dosificación
Dosis usual para adultos: 1 cápsula al día. Administración oral.
Contraindicaciones
Hipersensibilidad a cualquiera de sus componentes. Hipervitaminosis. Por la presencia de vitamina B12: contraindicado en enfermedad de Leber (la atrofia del nervio óptico se presenta rápidamente tras su administración; las concentraciones séricas de cianocobalamina se elevan rápidamente). La vitamina D: hipercalcemia, hipervitaminosis D osteodistrofia renal con hiperfosfatemia. Por la presencia del calcio: hipercalcemia primaria o secundaria, hipercalciuria, cálculos renales de calcio. sarcoidosis, hipoparatiroidismo o insuficiencia renal. El hierro y los compuestos que contienen hierro están contraindicados en: hemocromatosis, hemosiderosis (la sobrecarga de hierro puede incrementarse), anemia hemolítica, talasemia y porfiria cutánea tardía. El cobre y los compuestos que contienen cobre no deben ser administrados en la enfermedad de Wilson, en las enfermedades del tracto biliar y del parénquima hepático. Las contraindicaciones referidas a estos componentes en particular constituyen contraindicaciones para el producto.
Reacciones adversas
A las dosis sugeridas, GERO MUCOVIT® PLUS es óptimamente tolerado. Eventualmente, pueden presentarse: náuseas, regurgitaciones con sabor a alguna de las vitaminas de la fórmula, vómito, diarrea, exantema. Dosis elevadas, muy superiores a las sugeridas, pueden producir de acuerdo con contenido individual de cada uno de sus componentes: ginseng: un estudio de 2 años en 133 pacientes que utilizaron una gran variedad de preparaciones comerciales que contenían ginseng demostró que éste puede producir diarrea, erupción dérmica, insomnio, nerviosismo, hipertensión, euforia, y edema. Vitamina A: se observan afectos adversos agudos a dosis mayores de 1.500.000UI en adultos y 750.000UI a 105.100UI en niños y con la administración crónica de cantidades mayores de 25.000UI al día durante 8 meses en adultos y 18.000UI a 500.000UI durante algunos meses en niños. Vitamina D: síntomas tempranos de hipercalcemia: constipación, diarrea, sequedad de boca, cefalea, aumento de la sed, aumento de la frecuencia urinaria, especialmente por la noche, picazón de la piel, disminución del apetito, náuseas o vómitos. Síntomas tardíos de hipercalcemia: dolor óseo, orina turbia, elevación de la presión arterial, aumento de la sensibilidad de los ojos a la luz e irritación ocular, palpitaciones irregulares, letargia, dolor muscular, náuseas o vómitos y pancreatitis, psicosis, cambios mentales y pérdida de peso. Vitamina C: dosis altas pueden producir cálculos renales de oxalato, vértigos o languidez, diarrea, flushing o enrojecimiento de la piel, cefalea, aumento moderado de la frecuencia urinaria, náusea o vómitos, dolor abdominal. Vitamina E: aumento del riesgo de trombosis en pacientes predispuestos a esta condición o que toman estrógenos; este hallazgo no ha sido confirmado, pero debe ser tomado en cuenta principalmente en mujeres que toman anticonceptivos orales que contienen estrógenos. Acido fólico: reacción alérgica, con broncoespasmo, eritema, fiebre, erupción cutánea y prurito. Tiamina: reacción anafiláctica. Riboflavina: coloración amarillenta de la orina. Piridoxina: dosis altas de piridoxina (2 a 6g al día) ingeridos por algunos meses han causado neuropatía sensorial severa, la que es reversible apenas se suspende. Vitamina B12: diarrea, picazón de la piel, reacción anafiláctica. Niacinamida: sensación de calor, flushing o enrojecimiento de la piel especialmente en cara y cuello, cefalea. Dosis elevadas pueden ocasionar arritmias cardíacas, diarrea, vértigos o languidez, sequedad de piel y ojos, hiperglicemia, hiperuricemia, mialgia, náuseas o vómitos, agravación de la úlcera péptica y prurito severo. Calcio: síndrome de hipercalcemia aguda, cálculos renales. Síntomas tempranos de hipercalcemia: constipación severa, sequedad de boca, cefalea continua, aumento de la sed, pérdida de apetito, depresión mental, gusto metálico, cansancio inusual, debilidad. Síntomas tardíos de hipercalcemia: confusión, mareos, aumento de la presión arterial. Sensibilidad ocular y de la piel a la luz, latidos cardíacos irregulares rápidos o lentos, náuseas y vómitos, excreción de grandes cantidades inusuales de orina o frecuencia urinaria aumentada. Hierro: oscurecimiento de las deposiciones, dolor abdominal o estomacal, calambres abdominales, constipación, diarrea, náusea, vómitos. Oscurecimiento de la orina (sólo a altas dosis), ardor epigástrico. Zinc: disturbios gastrointestinales como dispepsia, dolor epigástrico o náuseas, anormalidades hematológicas como leucopenia, neutropenia.
Precauciones
Tomar de acuerdo con la dosis sugerida o según prescripción médica. Altas dosis de vitamina C pueden alterar las pruebas de determinación de glucosa en orina. Evitar tomar otros productos con alto contenido de vitamina A y D durante la gestación. Dosis diarias menores de 10.000UI de vitamina A se consideran seguras en esta etapa; con dosis mayores, el riesgo de teratogenicidad aumenta. Consultar con su médico si va a tomar otros medicamentos que contengan algunos de los componentes de GERO MUCOVIT® Plus. Algunos alimentos que contienen fibra o fitatos pueden disminuir o interferir la absorción de minerales como el hierro, calcio y zinc, por lo que se recomienda no administrar GERO MUCOVIT® Plus cápsulas simultáneamente con estos minerales. Los medicamentos que contienen hierro y otros minerales deben tomarse con abundante líquido y por lo menos 1 hora antes o 2 horas después de la ingesta de alimentos. Por el contenido de hierro, GERO MUCOVIT® Plus cápsulas puede oscurecer el color de las heces. Algunas vitaminas pueden dar una coloración amarilla intensa a la orina.
Advertencias
No tomar más de las dosis recomendadas. El uso de vitamina A en alcohólicos, cirrosis, enfermedad hepática o hepatitis viral puede potenciar la hepatotoxicidad. Altas dosis de vitamina C pueden interferir con las determinaciones de glucosa. Dosis elevadas de vitamina C pueden precipitar anemia hemolítica en pacientes con deficiencia de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa. El uso de vitamina C en pacientes con hemocromatosis, anemia sideroblástica o talasemia puede aumentar la absorción del hierro con agravamiento de estos estados. Dosis elevadas de vitamina C pueden elevar el riesgo de hiperoxaluria o cálculos renales. La vitamina D o compuestos que la contengan debe usarse con cuidado en arteriosclerosis, insuficiencia cardíaca, hiperfosfatemia, hipersensibilidad a los efectos de la vitamina D, insuficiencia renal, sarcoidosis y otras enfermedades granulomatosas. En pacientes con deficiencia de tiamina, las dosis de carga de glucosa pueden precipitar o agravar la encefalopatía de Wernicke; administrar tiamina antes de la glucosa. No intentar el tratamiento de anemia perniciosa u otras anemias megaloblásticas por deficiencia de vitamina B12, ya que existe la posibilidad de desarrollar compromiso neurológico, a pesar que la anemia pueda haber remitido, en pacientes con deficiencia de vitamina B12 que reciben ácido fólico suplementario o dosis insuficientes de vitamina B12. La administración de niacinamida puede exacerbar hemorragia o glaucoma. Dosis elevadas pueden disminuir la tolerancia a la glucosa, causar hiperuricemia, daño renal, hipotensión o activar un cuadro de úlcera péptica. El calcio o compuestos que contengan calcio debe ser usados bajo estricto cuidado en deshidratación o desbalance hidrolectrolítico, diarrea, mal absorción intestinal crónica, historia de cálculo renal, insuficiencia renal crónica, aclorhidria o hipoclorhidria. Antes de administrar hierro o compuestos que contengan hierro, deberá evaluarse la relación beneficio-riesgo en las siguientes circunstancias: alcoholismo, hepatitis, insuficiencia hepática, infección renal aguda, inflamación del tracto intestinal, úlcera péptica, hipersensibilidad al hierro, pacientes que reciben transfusiones sanguíneas en forma repetitiva.
Interacciones
En los niveles a los cuales se encuentra cada uno de los componentes de GERO MUCOVIT® PLUS, no se han reportado interacciones con medicamentos o alimentos habitualmente; no obstante, puede existir riesgo de producirse las siguientes interacciones: se ha reportado que altas dosis de vitamina A 50.000UI/día sumadas a dosis elevadas de tetraciclinas causan hipertensión intracraneal benigna. Dosis de vitamina A por encima de las 25.000UI/día puede estimular pérdida ósea y contrarrestar los efectos de los suplementos de calcio. La colestiramina, colestipol, aceite mineral o la neomicina oral interfieren con la absorción de vitamina A, D y E. El uso concurrente de vitaminas A y E facilita la absorción, depósitos hepáticos y la utilización de vitamina A, a la vez que reduce su toxicidad; las dosis excesivas de vitamina E pueden disminuir los depósitos de vitamina A. El etretinato y la isotretinoina pueden aumentar las concentraciones plasmáticas de vitamina A. Las concentraciones de nitrógeno ureico sanguíneo, calcio sérico, colesterol y triglicéridos pueden estar aumentadas durante la toxicidad crónica por vitamina A. El recuento leucocitario y de eritrocitos puede estar disminuido con dosis altas de vitamina A. Dosis mayores a 10g de vitamina C al día producen disminución de la absorción gastrointestinal de los anticoagulantes coumarínicos o derivados de la indandiona. El uso de celulosa sodio fosfato deriva del metabolismo del ácido ascórbico a oxalato. El uso con deferoxamina aumenta la toxicidad tisular del hierro. Dosis altas de vitamina C administrada en forma crónica puede interferir con la interacción disulfiramo-alcohol. La administración de ácido ascórbico puede alterar las pruebas de determinación de glucosa en orina mediante los reactivos de Benedict y los que usan el método de glucosa oxidasa. Dosis mayores de 200mg de ácido ascórbico pueden disminuir las concentraciones séricas de transaminasas hepáticas y lactato deshidrogenasa. Dosis elevadas pueden dar resultados falsos-negativos en la determinación de sangre oculta en heces. Altas dosis de vitamina C pueden elevar las concentraciones de bilirrubina sérica, disminuir el pH urinario, aumentar las concentraciones de ácido úrico u oxalato urinario. El tratamiento de los cuadros de hiperfosfatemia con antiácido que contengan aluminio en asociación con vitamina D puede aumentar las concentraciones sanguíneas de aluminio con riesgo aumentado de toxicidad por aluminio. Los antiácidos que contienen magnesio usados concurrentemente con vitamina D o productos que la contengan pueden ocasionar hipermagnesemia sobre todo en pacientes con insuficiencia renal. Los anticonvulsivantes, hidantoína, barbitúricos o primidona aceleran el metabolismo de la vitamina D reduciendo sus efectos, los pacientes tratados durante tiempo prolongado deben usar suplementos que contengan calcio. La vitamina D antagoniza los efectos de calcitonina, etidronato, nitrato gálico, pamidronato o plicamicina en el tratamiento de la hipercalcemia. Las preparaciones de calcio en altas dosis y diuréticos tales como los tiazídicos pueden aumentar el riesgo de hipercalcemia cuando se coadministran con vitamina D, sin embargo, puede ser terapéuticamente beneficioso en determinados pacientes como ancianos y poblaciones en riesgo. Los corticosteroides administrados a largo plazo pueden interferir con la acción de la vitamina D. Pueden presentarse arritmias cardíacas por administración de digitálicos en pacientes con hipercalcemia ocasionada por vitamina D. Preparaciones que contienen fósforo en altas dosis usados concurrentemente con vitamina D puede incrementar el riesgo de hiperfosfatemia, debido al aumento en la absorción del fósforo. El uso de 2 o más productos que contengan vitamina D o algún análogo (calcifediol) puede aumentar los riesgos de toxicidad. Dosis elevadas de vitamina D pueden disminuir las concentraciones séricas de fosfatasa alcalina antes del desarrollo de hipercalcemia y aumentar las concentraciones séricas de calcio, colesterol y fosfatos. Dosis terapéuticas de vitamina D pueden disminuir las concentraciones urinarias de calcio y fosfato. La administración de vitamina D pueden aumentar las concentraciones de magnesio. Los anticoagulantes, derivados de la coumarina o indandiona (el uso concurrente con dosis mayores de 400UI por día de vitamina E) se debe evitar en prevención a la respuesta posible de hipoprotrombinemia. La colestiramina o el colestipol o el aceite mineral puede intervenir con la absorción de vitamina E; las dosis recomendadas para la vitamina E se pueden incrementar en pacientes que reciben estos medicamentos suplementados con hierro (dosis mayores de hierro pueden catalizar la oxidación de la vitamina E; se ha observado en los individuos que reciben dosis recomendadas de vitamina A que la vitamina E puede facilitar la absorción y el almacenamiento hepático y su utilización, y reducir la toxicidad de vitamina A. Los requerimientos de ácido fólico están aumentados con la administración de analgésicos a largo plazo, anticonvulsivantes, hidantoína, carbamazepina, estrógenos y anticonceptivos orales. El uso de ácido fólico puede disminuir el efecto de anticonvulsivantes como la hidantoína. El uso prolongado de antiácidos conteniendo aluminio y/o magnesio puede disminuir la absorción del ácido fólico, los antibióticos pueden interferir con las determinaciones por métodos microbiológicos de ácido fólico en suero y eritrocitos pudiendo dar resultados falsamente disminuidos. El uso concurrente con colestiramina disminuye la absorción de ácido fólico. El metotrexato, la pirimetamina, el triamtereno o la trimetoprima antagonizan el folato. Sulfonamidas incluyendo la sulfasalazina inhiben la absorción del ácido fólico. Las concentraciones de vitamina B12 pueden estar disminuidas durante el tratamiento con dosis altas y continuas de ácido fólico. El alcohol y el probenecid dificultan la absorción intestinal de la riboflavina. Los requerimientos de riboflavina están aumentados durante el tratamiento con antidepresivos tricíclicos y fenotiazinas. La administración de riboflavina a grandes dosis puede dar resultados falsamente elevados de las mediciones fluorométricas de catecolaminas urinarias y resultados falsos-positivos de las determinaciones de urobilinógeno mediante el agente de Ehrlich. Cicloserina, etionamida, hidralazina, inmunosupresores (azatioprina, clorambucilo, corticosteroides, ACTH, ciclofosfamida, ciclosporina), isoniazida o penicilamina pueden causar anemia o neuritis periférica ya que actúan como antagonistas de la piridoxina o porque aumentan la excresión renal de piridoxina. Los anticonceptivos en base a estrógenos aumentan los requerimientos de piridoxina. Dosis orales de piridoxina mayores de 5mg revierten los efectos antiparkinsonianos de la levodopa; esto no sucede con la asociación carbidopa-levodopa. Puede producir resultados falsos-positivos en las determinaciones de urobilinógeno mediante el reactivo de Ehrlich. La ingesta excesiva de alcohol por más de dos semanas, la administración de aminosalicilatos o colchicina, especialmente en combinación con aminoglucósidos, pueden reducir la absorción de vitamina B12. Los antibióticos pueden dar resultados falsamente disminuidos en la determinación de las concentraciones de vitamina B12 por métodos microbiológicos. Dosis altas y continuas de ácido fólico puede reducir las concentraciones de vitamina B12 en sangre. El uso de quenodiol o ursodiol con niacinamida aumenta la saturación del colesterol en la bilis; el uso concurrente con inhibidores de HMG CoA (lovastatina, pravastatina o simvastatina) se asocia a un aumento del riesgo de rabdomiolisis e insuficiencia renal aguda. La administración de niacinamida puede producir resultados falsamente elevados de las determinaciones de catecolaminas urinarias mediante el método fluorimétrico y resultados falsamente positivos en las determinaciones de glucosa urinaria con el reactivo de Benedict. Altas dosis de niacinamida pueden aumentar las concentraciones de ácido úrico en sangre. El alcohol, café (más de 8 tazas al día) y el tabaco disminuyen la absorción del calcio. El calcio puede antagonizar los efectos de la calcitonina en el tratamiento de la hipercalcemia. Dosis altas de calcio pueden antagonizar los efectos del verapamilo y de otros antagonistas de calcio, otras preparaciones que contienen calcio o preparaciones que contengan magnesio pueden aumentar las concentraciones de calcio o magnesio especialmente en pacientes con insuficiencia renal. La administración de calcio puede disminuir la eficacia de la celulosa sodio fosfato en la prevención de la hipercalciuria. Estrógenos y anticonceptivos que contienen estrógenos aumentan la absorción gastrointestinal de calcio. Los diuréticos pueden disminuir la excreción renal de calcio. Puede interferir la absorción de etidronato, se recomienda no tomar este último hasta dos horas después de la ingesta del suplemento de calcio. Alimentos que contienen fibra vegetal o fitatos reducen la absorción del calcio. El carbonato de calcio reduce la absorción de las fluoroquinolonas, por lo que no se recomienda su uso concurrente. Los suplementos de calcio pueden antagonizar los efectos del nitrato de galio. El calcio puede, dependiendo de la dosis, antagonizar o disminuir la absorción del hierro, sin embargo cuando están presentes en una formulación multivitamínica como en GERO MUCOVIT® PLUS la absorción del hierro no es modificada sustancialmente, posiblemente porque la vitamina C mantiene el hierro en estado ferroso, lo que aumenta su solubilidad y absorción. El uso excesivo de calcio con leche o derivados de leche o con bicarbonato de sodio puede ocasionar el síndrome de leche-alcalinos. El calcio puede disminuir la absorción de la fenitoína, por lo que no se deben dar concurrentemente, hay que espaciar por lo menos dos horas la administración de la fenitoína. Los fosfatos (de sodio o potasio) aumentan el potencial para que el calcio se deposite en tejidos blandos si el calcio sérico está elevado. El calcio puede dificultar la absorción del flúor contenido en el fluoruro de sodio. Las tetraciclinas orales no se absorben en presencia de calcio en el intestino. Dosis elevadas de vitamina D con calcio aumentan la absorción del calcio intestinal, aumentando el riesgo de hipercalcemia crónica en los pacientes predispuestos; sin embargo, en poblaciones en riesgo como ancianos y osteoporóticos esto resulta ser beneficioso. El ácido acetohidroxámico disminuye la absorción del hierro. El uso de alcohol durante períodos prolongados resulta en toxicidad debido a absorción y almacenamiento hepático aumentado. Los antiácidos, suplementos de calcio, café, huevos, alimentos o medicaciones que contienen bicarbonatos, carbonatos, oxalatos, o fosfatos, leche o derivados lácteos, té con alto contenido de ácido tánico, alimentos con alto contenido de fitatos y fibra dietaria disminuyen la absorción del hierro, calcio y zinc. La cimetidina, al disminuir la acidez gástrica, puede disminuir la absorción de hierro; la deferoxamina y posiblemente otros agentes quelantes disminuyen la absorción del hierro. El dimercaprol forma complejos tóxicos con el hierro, por lo que no deben administrarse juntos; el hierro antagoniza la absorción del etidronato, además disminuye la absorción de las fluoroquinolonas. La pancreatina y la pancrealipasa disminuyen la absorción del hierro. El hierro puede disminuir las acciones terapéuticas de la penicilamina y la trientina, así como también disminuye la absorción de las tetraciclinas. Dosis altas de hierro pueden inhibir la absorción intestinal de zinc, lo que puede ser un problema en individuos que toman preparaciones vitamínico-minerales que tiene una relación hierro a zinc muy alta. Tener cuidado en las determinaciones de hierro sérico, ya que pueden resultar herrados si es que se realizan dentro de 1 a 2 semanas después de administrar dosis altas de hierro dextrano o dentro de las 4 horas después de suplementos de hierro. La presencia de hierro puede dar falsos positivos en las pruebas de ortotoluidina. Los suplementos de hierro pueden causar alteración de la captación ósea de fosfatos o fosfonatos marcados con Tecnecio 99m. Los suplementos de hierro pueden causar disminución en la captación de Galio-67 en tumores y abscesos, debido a la competición por los mismos sitios de unión. Dosis altas de zinc interfieren con la absorción del cobre. Diuréticos como la tiazida aumentan la excreción renal del zinc. La penicilamina y metales quelantes pueden disminuir la absorción de zinc. Preparaciones que contienen fósforo pueden disminuir la absorción del zinc. Las sales de zinc pueden disminuir la absorción de las tetraciclinas. Otras medicaciones que contiene zinc pueden elevar las concentraciones séricas del mismo. Las concentraciones séricas de cobre pueden estar reducidas con la terapia a largo plazo a altas dosis de zinc. La penicilamina o la trientina forman quelatos con el cobre y disminuyen su absorción. El uso de otras medicaciones que contienen cobre pueden aumentar los niveles séricos del mismo aumentando el riesgo de experimentar reacciones tóxicas por este mineral.
Incompatibilidades
No se han descrito.
Conservación
Guardar en lugar fresco y seco. Manténgase alejado de los niños. Venta sin receta médica.
Sobredosificación
Aunque no se han hecho investigaciones destinadas a evaluar las consecuencias de la sobredosis aguda o crónica con GERO MUCOVIT® PLUS, es posible concluir que de todos sus componentes el hierro, zinc y el cobre son los de mayor riesgo de producir algún evento tóxico con repercusiones para la salud y la vida; de allí que, de ocurrir algún evento de intoxicación por ingesta accidental masiva de cápsulas de GERO MUCOVIT® PLUS, se debe tratar de evitar y tratar la intoxicación referida al hierro, zinc o cobre. Aunque se ha descrito en el caso de ginseng, un "síndrome por abuso de ginseng" en algunas personas que tomaban una dosis diaria de 3g de ginseng (el equivalente a 60 cápsulas de GERO MUCOVIT® PLUS) caracterizado por hipertensión, acompañado de nerviosismo, insomnio, erupciones cutáneas y diarrea matutina. El tratamiento consiste en discontinuar la medicación en forma gradual y aliviar los síntomas. Intoxicación por hierro: aguda: la sobredosis aguda por ingesta masiva de compuestos que contienen hierro puede ser fatal, especialmente en niños pequeños, de allí que el tratamiento debe  ser una urgencia. Se han observado síntomas que van desde el vómito al coma, habiéndose reportado con la ingesta de 200 a 250mg/kg de peso de sulfato ferroso en adultos  y 20mg/kg de peso de hierro elemental en niños. Después de transcurrida una hora, la excesiva absorción sistémica y la posible erosión gástrica y de los tejidos intestinales complican los procedimientos de evacuación y de apoyo. Medidas para disminuir la absorción: inducir el vómito con jarabe de ipecacuana. Si el paciente está inconsciente efectuar lavado gástrico con bicarbonato de sodio. Si las tabletas radiopacas se visualizan a los rayos X, deberá repetirse el lavado gástrico. Los análisis de laboratorio deberán incluir determinaciones de hierro sérico, hemoglobina, hematocrito, electrolitos, gases sanguíneos y glucosa en sangre, capacidad total de unión de hierro, recuento completo de sangre, tipo de sangre y cruzamiento de sangre. Repetir las determinaciones de hierro sérico. La extracción temprana de hierro (antes de las 2 horas pos ingesta) puede dar concentraciones artificialmente elevadas de hierro. Las concentraciones séricas máximas se alcanzan unas 6 horas después de la ingestión, y se retrasan con las preparaciones de liberación prolongada, cantidad de alimentos presentes en el estómago y la dosis ingerida. Tratamiento específico: mantener el equilibrio hidroelectrolítico; si hay acidosis, corregir con bicarbonato sódico intravenoso. La deferoxamina es el antídoto específico, administrar lentamente por vía IM o IV, se usa en la toxicidad por hierro más severa, cuando los síntomas son otros que diarrea o vómitos mínimos. La deferoxamina se une al hierro (acción quelante) para formar un complejo férrico soluble (ferrioxamina) que se excreta por la orina. A los niños con antecedentes de ingesta > 40mg de hierro elemental/kg de peso se les administrará una dosis IM de prueba de deferoxamina, sin considerar los síntomas, si la orina se torna de color rojo-naranja (vino rosado) se debe continuar, pero por vía IV. Cuando se disponen de los resultados de hierro sérico y la capacidad total de unión de hierro, la dosificación deberá, de ser necesario, continuarse. La deferoxamina debe evitarse en pacientes que han desarrollado insuficiencia renal. La diálisis no es de valor en la eliminación de hierro sérico solo, pero se puede usar para aumentar la excreción del complejo hierro-deferoxamina, y está indicada ante la presencia de anuria u oliguria. La exsanguíneo-transfusión puede dar buenos resultados. Tratamiento de apoyo: observar al paciente por lo menos 24 horas después de tornarse asintomático. Los efectos tardíos pueden incluir shock y hemorragia gastrointestinal severa (24 a 48 horas) y obstrucción gastrointestinal (de semanas a meses). La lesión residual puede ser excluida con estudios del hígado y del tracto gastrointestinal superior. Intoxicación por zinc: la intoxicación por zinc se puede manifestar por hipotensión, ictericia, edema pulmonar y vómitos. El tratamiento de la intoxicación por zinc consiste en la administración de leche o agua en abundancia para tratar de diluir el contenido gástrico y la administración IM o IV de edetato de sodio a dosis de 50 a 75mg/kg de peso al día en tres a 6 dosis divididas durante 5 días por lo menos. En caso de ingesta accidental masiva, deberá inducirse el vómito o efectuar lavado gástrico. Si gran parte de lo ingerido se absorbe y hay riesgo de intoxicación, deberá darse tratamiento sintomático y de soporte, inducir la diuresis mediante la administración oral o parenteral de líquidos. Intoxicación por cobre: administrar edetato cálcico disódico, dimercaprol o penicilamina: edetato cálcico disódico: 50mg/kg de peso corporal al día por vía intravenosa durante 5 días o 12,5mg/kg de peso corporal por vía intramuscular cada 4 a 6 horas durante 5 días: el tratamiento en ambos casos puede repetirse después de un intervalo de dos días. Dimercaprol: 3 a 5mg/kg de peso corporal por vía intramuscular cada 4 horas durante dos días, luego 3mg/kg de peso corporal por vía intramuscular cada 6 horas por dos días, continuando con 3mg/kg de peso corporal por vía intramuscular cada 12 horas hasta por 7 días o hasta que ocurra la recuperación completa. Penicilamina: 10mg/kg en 4 dosis divididas al día (sin exceder 1g/día), no más de una semana; si los síntomas de intoxicación persisten dar 3 a 5 días antes de reanudar el tratamiento. Las personas que han ingerido intencionalmente cantidades tóxicas de GERO MUCOVIT® PLUS deben ser derivadas para recibir apoyo psiquiátrico.
Presentación
Caja por 30 y 100 cápsulas blandas en empaque blíster.

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