GENTAGRAM - Precauciones

Los pacientes hipersensibles a un aminoglucósido pueden ser hipersensibles a la gentamicina. Reproducción: estudios en ratas y conejos no han demostrado que la gentamicina cause daños a la fertilidad. Embarazo: todos los aminoglucósidos pasan la placenta, algunas concentraciones resultan insignificantes en el cordón umbilical y/o fluido amniótico. Los aminoglucósidos pueden ser nefrotóxicos en el feto humano. Estudios adecuados y bien controlados en humanos no han sido profundizados. Estudios en ratas y conejos no han demostrado que la gentamicina cause efectos adversos en el feto. Lactancia: los aminoglucósidos son excretados en la leche materna en pequeñas pero variables cantidades. No obstante, los aminoglucósidos son pobremente absorbidos del tracto gastrointestinal y no existen situaciones bien documentadas en niños de pecho. Pediatría: todos los aminoglucósidos producen depresión del SNC, caracterizado por estupor, flaccidez, coma, profunda depresión respiratoria. La gentamicina debe ser usada con precaución en infantes prematuros y neonatos porque puede prolongarse la eliminación e inducir la toxicidad. Se recomiendan dosis ajustadas en pacientes de pediatría. Por su toxicidad, los aminoglucósidos deben ser usados con precaución en pacientes de edad avanzada; solamente después de alternativas menos efectivas se deberían usar. Los pacientes de edad avanzada probablemente tienen la función renal disminuida. Se recomienda que la dosis debe ser cuidadosamente monitorizada durante la terapia. Los pacientes geriátricos pueden requerir pequeñas dosis diarias de aminoglucósidos en concordancia con su edad, disminución de la función renal y posiblemente menos peso. En adición, la disminución de la audición puede resultar invariable con la función renal normal.