BROZEPAM - Reacciones adversas

Puede ocurrir dependencia física o psicológica y tolerancia con el uso de las benzodiazepinas, especialmente con dosis altas o uso prolongado. Los pacientes geriátricos o debilitados, niños (especialmente los más pequeños) y pacientes con enfermedad hepática o albúmina sérica baja son usualmente más sensibles a los efectos sobre el SNC de las benzodiazepinas. Los siguientes efectos adversos han sido seleccionados en base a su potencial significancia clínica. Aquellos que necesitan atención médica: De incidencia menos frecuente: Amnesia anterógrada, ansiedad, confusión (especialmente en pacientes con daño cerebral), depresión mental, taquicardia/ palpitación. De rara incidencia: Pensamientos anormales, incluyendo delirios, despersonalización, o desorientación, reacción alérgica, cambios de conducta, incluyendo conductas extrañas o disminución de la inhibición, discrasias sanguíneas incluyendo agranulocitosis, anemia, leucopenia, neutropenia, trombocitopenia, efectos extrapiramidales distónicos, disfunción hepática, hipotensión, debilidad muscular, reacción paradójica incluyendo agitación, conducta agresiva, alucinaciones, hostilidad o rabia, insomnio, excitación inusual, irritabilidad o nerviosismo, convulsiones. Aquellos que necesitan atención médica sólo si continúan o causan molestia: De incidencia más frecuente: Ataxia (especialmente en ancianos o pacientes debilitados), mareos o vértigos, somnolencia incluyendo somnolencia diurna residual cuando es utilizado como hipnótico (especialmente en ancianos o pacientes debilitados), trastornos del habla. De incidencia menos frecuente o rara: Calambres o dolores abdominales o estomacales, visión borrosa u otros cambios en la visión, cambios en la libido, constipación, diarrea, sequedad bucal o incremento de la sed, euforia, dolor de cabeza, incremento de las secreciones bronquiales o salivación excesiva, espasmos musculares, náuseas o vómitos, problemas con la micción, temblores, cansancio inusual o debilidad, Aquellos que indican posible abstinencia y la necesidad de atención médica (usualmente dentro de 2 a 3 días con benzodiazepinas de vida media corta a intermedia) después que la medicación es suspendida: De incidencia más frecuente: Insomnio, irritabilidad, nerviosismo. De incidencia menos frecuente: Calambres abdominales o estomacales. Confusión, despersonalización, incremento de la sudoración, depresión mental, calambres musculares, náuseas y vómitos, disturbios de la percepción incluyendo hiperacusia, hipersensibilidad al tacto y al dolor, parestesia o fotofobia, taquicardia, temblores. De incidencia rara: Convulsiones, delirio, alucinaciones, síntomas paranoicos.